Por qué compartir pantalla necesita nuestro programa
La sala de webinar transmite cámara y micrófono por la tecnología WebRTC que trae su navegador. Para una cabeza parlante esa es la herramienta correcta. Compartir pantalla es el único modo que le pide instalar antes un pequeño programa nuestro.
La razón es sencilla. Su pantalla es otro tipo de material. La cámara enseña su cara. En la pantalla, en cambio, hay documentos, correos y archivos de trabajo abiertos, y no basta con verla, hay que poder leerla. Nuestro programa lo escribimos justo para cumplir esas dos cosas a la vez.
Quién ve su pantalla
Todo lo que el programa envía va cifrado con TLS (Transport Layer Security). Por el camino nadie intercepta su pantalla.
Al otro lado la ven solo quienes están en la sala de webinar y tienen los permisos de acceso. Cada sesión de pantalla compartida lleva su propia clave única, así que desde fuera nadie se asoma.
Lo que el cifrado no sabe hacer es gobernar a la gente que usted invitó. Quien ve su pantalla también la fotografía y la graba, igual que haría en una sala de reuniones. Por eso la regla práctica sigue siendo la de siempre. Cierre todo lo que no quiera ver en la grabación antes de empezar a compartir.
Menos paquetes perdidos
WebRTC funciona sobre UDP (User Datagram Protocol), y UDP no promete que llegue cada paquete. En la cámara un paquete perdido se lleva una fracción de segundo de cara en movimiento. Eso no lo nota nadie. En una pantalla llena de letra pequeña esa pérdida se ve muchísimo más. Nuestro programa la reduce al mínimo, y la imagen de su pantalla se mantiene estable.
Calidad de imagen
El programa está hecho para entregar una imagen nítida de su pantalla. Para eso mantiene bajo el volumen de datos y los comprime con métodos avanzados. Así no hay retrasos ni con el sistema cargado.
La calidad, aun así, depende mucho de su ordenador y de su conexión a internet. Por mucho que trabajemos la codificación, una máquina vieja o lenta dará una imagen peor de la que esperaba. Una conexión floja, también.
Límites de los navegadores
Unos navegadores limitan lo que se puede transmitir, y otros tratan mal ciertos protocolos. Nuestro programa queda fuera de esos límites, así que compartir pantalla se comporta igual con cualquier navegador. El precio es uno solo. El complemento necesita un ordenador donde pueda ejecutarse, es decir Windows o macOS. En Linux no arranca, así que compartir pantalla no está disponible. Eso lo apuntan los requisitos técnicos junto con el resto de límites de plataforma.
Dónde conseguir el programa
El recorrido entero lo cuenta cómo compartir la pantalla durante un webinar. Va desde descargar el complemento dentro de la sala hasta elegir un monitor o una sola ventana. En macOS hay un paso extra. Antes de compartir nada, el programa necesita permiso en los ajustes del sistema, en el apartado "Screen & System Audio Recording". Los nombres de los apartados del sistema los damos en inglés. Si su sistema está en español, esos apartados llevan nombre traducido y están en los mismos sitios.
Sobre ese complemento funciona también la tecnología de transmisión alternativa. ¿Ya lo instaló para eso? Entonces compartir pantalla no necesita nada más.
¿Le da problemas la instalación? Nuestro equipo de soporte está en el chat en línea.
Preguntas frecuentes
¿Puedo compartir la pantalla si presento desde Linux?
No. El complemento necesita Windows o macOS, y en Linux no arranca, así que compartir pantalla no está disponible. Eso lo apuntan los requisitos técnicos junto con el resto de límites de plataforma. Compartir pantalla es el único modo que pide un programa nuestro. La cámara y el micrófono salen por el WebRTC que trae su navegador.
Ya instalé el complemento para la transmisión alternativa. ¿Hay que instalarlo otra vez?
No. Sobre ese complemento funcionan tanto la tecnología de transmisión alternativa como compartir pantalla. Después de aquella instalación no hace falta nada más. El resto lo cuenta cómo compartir la pantalla durante un webinar. Ahí está desde la descarga dentro de la sala hasta elegir un monitor o una sola ventana.
El programa está instalado en mi Mac, pero no se comparte nada. ¿Qué falta?
Casi seguro que el permiso del sistema. En macOS hay un paso extra. Antes de compartir nada, el programa necesita permiso en los ajustes del sistema, en el apartado "Screen & System Audio Recording". Toda la secuencia la cuenta cómo compartir la pantalla durante un webinar.
¿Pueden los asistentes grabar lo que comparto?
Sí, y el cifrado no cambia eso. Por el camino todo va cerrado con TLS. Y la pantalla la ven solo quienes están en la sala y tienen los permisos de acceso. Pero quien ve su pantalla también la fotografía y la graba, igual que haría en una sala de reuniones. Así que cierre todo lo que no quiera ver en la grabación antes de empezar a compartir.
Mi pantalla compartida se ve peor de lo que esperaba. ¿De qué depende?
Sobre todo de su ordenador y de su conexión a internet. El programa está hecho para entregar una imagen nítida de su pantalla. Para eso mantiene bajo el volumen de datos y los comprime con métodos avanzados. Así no hay retrasos ni con el sistema cargado. Pero por mucho que trabajemos la codificación, una máquina vieja o lenta dará una imagen peor de la que esperaba. Una conexión floja, también.