Interpretación en lengua de signos
En la sala de webinar no ofrecemos interpretación automática en lengua de signos. El directo no deja tiempo para ella, y las herramientas automáticas que existen fallan demasiado para ponerlas delante de un público.
Al directo no le sobra tiempo
Nuestra plataforma gira en torno a la transmisión en tiempo real. Toda la cadena de entrega cabe en fracciones de segundo. Con una conexión sana, los ponentes se oyen y se ven entre sí con un retardo de 100 a 600 milisegundos. Los asistentes van algo más atrás, porque cargan además con un búfer propio. Eso lo explica al detalle el retardo de la transmisión. Pasar el habla a texto con precisión ya pide tiempo. Llevar luego ese texto a signos o a otro idioma pide más todavía, y unos pocos segundos no dan para tanto.
La interpretación automática todavía falla
Google y otras grandes compañías llevan años con la lengua de signos automática. Siempre tropiezan con la misma barrera. YouTube trabaja con vídeo ya subido, no con una señal en vivo. Aun con esa ventaja, la calidad de sus subtítulos y traducciones automáticas baila muchísimo. Dele al sistema una grabación limpia y un orador que vocaliza, y el resultado sale bastante decente. Dele acento, jerga técnica, ruido de fondo o dos personas hablando a la vez, y ya confunde palabras. El sentido se tuerce y los subtítulos dejan de merecer la lectura. Un webinar está lleno justo de esas condiciones.
Los dos obstáculos del directo
Existen tecnologías de reconocimiento automático del habla y de traducción a signos o a subtítulos, algunas con inteligencia artificial. Meterlas dentro de una transmisión en vivo topa con dos problemas.
El primero es el tiempo de proceso. No cabe dentro del retardo del directo, sino que se suma encima. Analizar el habla, generar la traducción y dibujar los signos cuestan sus propios segundos. La interpretación llegaría al público bastante después de las palabras a las que pertenece.
El segundo es el dinero. Procesar todo eso en vivo exige una potencia de cálculo seria en cada evento. Ese gasto acabaría en el precio del servicio para todos, también para los webinars que no necesitan interpretación.
Seguimos de cerca los avances de este campo, pero para nosotros la calidad va primero. Sacar una función por tenerla, si no da un resultado fiable y exacto, no nos interesa.
Qué hacer en su lugar
Trabajamos con el principio de «personas para personas». En vez de darle una interpretación automática mala, le proponemos que la organice usted. Dos fórmulas funcionan bien, y la sala admite ambas sin ninguna configuración especial.
Un intérprete en directo
Añada al intérprete a su evento igual que a cualquier ponente. Vaya a la pestaña «Moderadores» ("Moderators") de los ajustes del webinar y póngale el rol «Ponente invitado» ("Guest speaker"). El enlace personal de entrada lo saca del menú «Enlaces» ("Links"). El intérprete entra desde su ordenador y pulsa «Hablar» ("Speak"). La cámara del intérprete se coloca al lado de la suya, y el público les ve juntos. El rol y el enlace los explica la gestión de moderadores y presentadores. Cuente de antemano las plazas en el aire. El plan gratuito Starter deja subir a dos, que son justo usted y el intérprete. Un segundo ponente en ese evento pide ya un plan mayor.

Cuánto sitio le queda lo decide el modo de transmisión. En la sala de webinar aparecen uno al lado del otro y el área de trabajo sigue libre. Una presentación tiene dónde ir. En la sala de reunión las cámaras se quedan con el área de trabajo. Va bien para una conversación, pero no deja hueco a las diapositivas. Las disposiciones entre las que puede elegir las cubre la posición de la cámara en la sala de webinar.
La interpretación añadida a la grabación
Descargue la grabación terminada en MP4 desde «Archivos» ("Storage") y entréguesela a un intérprete y a un montador. Cómo dar con ella lo cuenta dónde encontrar la grabación del webinar. Este camino le cuesta el público en directo, pero gana en precisión. El intérprete trabaja sobre el material terminado a su ritmo, sin correr detrás de un orador.
El día que la tecnología de interpretación sea fiable y lo bastante rápida para el directo, sin perder calidad, nos la plantearemos sin dudar.
¿Va a contar con un intérprete y quiere que le revisemos las plazas y los roles antes del día? Escríbanos por el chat en línea, díganos el evento y cuánta gente saldrá al aire.
Preguntas frecuentes
¿Puedo sacar al intérprete y a un segundo ponente al aire a la vez?
En el plan gratuito Starter no. Deja subir a dos, que son justo usted y el intérprete. Un segundo ponente en ese evento pide un plan mayor. Al intérprete lo añade en la pestaña «Moderadores» ("Moderators") de los ajustes del webinar, con el rol «Ponente invitado» ("Guest speaker"). Eso lo explica la gestión de moderadores y presentadores.
¿Dónde van mis diapositivas cuando el intérprete sale a mi lado?
En la sala de webinar se quedan donde estaban. Ustedes dos aparecen uno al lado del otro y el área de trabajo queda libre para la presentación. En la sala de reunión las cámaras se quedan con el área de trabajo. Va bien para una conversación, pero no deja hueco a las diapositivas. Lo decide el modo de transmisión, y las disposiciones a elegir las cubre la posición de la cámara en la sala de webinar.
YouTube subtitula solo. ¿Por qué no puede un webinar hacer igual?
YouTube trabaja con vídeo ya subido, no con una señal en vivo. Aun con esa ventaja, la calidad de sus subtítulos y traducciones automáticas baila muchísimo. Dele una grabación limpia y un orador que vocaliza, y el resultado sale bastante decente. Dele acento, jerga técnica, ruido de fondo o dos personas hablando a la vez, y las palabras se confunden y el sentido se tuerce. Un webinar está lleno justo de esas condiciones.
¿Qué es más exacto, un intérprete en directo o la interpretación sobre la grabación?
La grabación, porque el intérprete trabaja sobre el material terminado a su ritmo, sin correr detrás de un orador. Lo que le cuesta es el público en directo. Descargue la grabación terminada en MP4 desde «Archivos» ("Storage") y entréguesela luego a un intérprete y a un montador. Cómo dar con ella lo cuenta dónde encontrar la grabación del webinar. Un intérprete en directo conserva ese público, y la sala admite ambas fórmulas sin configuración especial.
¿Añadirán la interpretación automática más adelante?
Seguimos de cerca los avances de este campo. El día que la tecnología sea fiable y lo bastante rápida para el directo, sin perder calidad, nos la plantearemos sin dudar. Hasta entonces la calidad va primero. Sacar una función por tenerla, si no da un resultado fiable y exacto, no nos interesa.